
FOTO: Gatos callejeros de Santa Maria
Cuando paseamos por las calles gaditanas, a veces de manera improvisada, otras con la premeditación que nos impone nuestra sensibilidad, los vemos: ahí están... los gatos y gatas callejeras de nuestra ciudad. Un bloque o el bajo de un coche: es su casa;la lluvia, el frio y el hambre: su castigo diario; la enfermedad y el hombre cruel e intransigente: su peor enemigo; la nocturnidad y el miedo: su forma de sobrevivir, la muerte prematura : su destino...
Esos son nuestros gatos callejeros, los que hacen que pese a ser gaditas nos guste menos el Carnaval, porque ellos sufren más peligro, los que consiguen que no disfrutemos de la playa porque pensamos en su sed, aquellos que hacen más tristes las tardes de invierno porque sentimos su frio.
Sensibles, compradoras compulsivas de pienso, mimadoras incansables de nuestros animales domésticos, nuestras desconfiadas miradas hacia "jóvenes de dudosa actitud", junto a comunas gatunas nos delatan...así somos nosotras y nosotros: un día uno de ellos se cruzó en nuestra vida y nos convirtió en GATUNOS EMPEDERNIDOS...ya nadie podrá evitarlo.